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Éxodo veinte tres. No tendrás dioses ajenos delante de mí. Éxodo capítulo veinte versículo tres. No tendrás dioses ajenos delante de mí. El libro de Éxodo capítulo veinte versículo tres. No tendrás dioses ajenos delante de mí. Deuteronomio treinta y dos treinta y nueve. Ved ahora que yo, yo soy, y no hay dioses conmigo; yo hago morir, y yo hago vivir; yo hiero, y yo sano; y no hay quien pueda librar de mi mano. Deuteronomio capítulo treinta y dos versículo treinta y nueve. Ved ahora que yo, yo soy, y no hay dioses conmigo; yo hago morir, y yo hago vivir; yo hiero, y yo sano; y no hay quien pueda librar de mi mano. El libro de Deuteronomio capítulo treinta y dos versículo treinta y nueve. Ved ahora que yo, yo soy, y no hay dioses conmigo; yo hago morir, y yo hago vivir; yo hiero, y yo sano; y no hay quien pueda librar de mi mano. Hechos cuatro doce. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. Hechos capítulo cuatro versículo doce. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. El libro de Hechos capítulo cuatro versículo doce. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. Filipenses dos diez. Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra. Filipenses capítulo dos versículo diez. Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra. El libro de Filipenses capítulo dos versículo diez. Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra.