

Lucas ocho, veinticuatro Y llegándose á él, despertáronle, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Y despertado él, increpó al viento y á la tempestad del agua; y cesaron, y fué hecha bonanza. Lucas capítulo ocho, versículo veinticuatro Y llegándose á él, despertáronle, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Y despertado él, increpó al viento y á la tempestad del agua; y cesaron, y fué hecha bonanza. El libro de Lucas capítulo ocho, versículo veinticuatro Y llegándose á él, despertáronle, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Y despertado él, increpó al viento y á la tempestad del agua; y cesaron, y fué hecha bonanza.