

A
Salmo ciento veintiocho, versículo dos. Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado tú, y tendrás bien. Salmo, capítulo ciento veintiocho, versículo dos. Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado tú, y tendrás bien. Del libro de los Salmos, capítulo ciento veintiocho, versículo dos. Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado tú, y tendrás bien.