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Salmos cuarenta uno y dos Pacientemente esperé á Jehová, Y se inclinó á mí, y oyó mi clamor. E hízome sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Salmos capítulo cuarenta uno y dos Pacientemente esperé á Jehová, Y se inclinó á mí, y oyó mi clamor. E hízome sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Salmos capítulo cuarenta versículos uno y dos Pacientemente esperé á Jehová, Y se inclinó á mí, y oyó mi clamor. E hízome sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.